El papel de las familias en la orientación vocacional
Cómo acompañar a tus hijos en el proceso de orientación sin presionar ni imponer. Estrategias para una comunicación efectiva.
El equilibrio entre guiar y dejar volar
Como padres, madres o tutores, queremos lo mejor para nuestros hijos. Verles tomar decisiones importantes sobre su futuro puede generar ansiedad, especialmente cuando sentimos que no están considerando todos los factores o cuando sus elecciones no coinciden con lo que nosotros habíamos imaginado para ellos.
Pero el proceso de orientación vocacional es, ante todo, un proceso personal. Nuestro papel no es decidir por ellos, sino acompañarles para que puedan tomar su propia decisión de forma informada y reflexiva.
Lo que los adolescentes necesitan de nosotros
Escucha activa sin juicio
Cuando tu hijo te cuenta que quiere estudiar algo que no esperabas, resiste la tentación de reaccionar inmediatamente. Antes de dar tu opinión, escucha. Pregunta por qué le interesa, qué sabe sobre esa opción, qué le atrae de ella.
A veces, detrás de una idea aparentemente "descabellada" hay un razonamiento sólido que no conocíamos. Y otras veces, al explicarlo en voz alta, ellos mismos se dan cuenta de aspectos que no habían considerado.
Información, no imposición
Puedes aportar tu experiencia y conocimiento del mundo laboral. Puedes compartir lo que sabes sobre determinadas profesiones, presentarles a conocidos que trabajen en campos de su interés, o ayudarles a investigar opciones.
Lo que no funciona es imponer tu criterio o usar frases como "eso no tiene salidas" o "deberías estudiar algo más práctico" sin ofrecer argumentos ni alternativas.
Apoyo emocional
Elegir carrera es estresante. Hay presión social, incertidumbre, miedo a equivocarse. Tu hijo necesita saber que, elija lo que elija, seguirá contando con tu apoyo. Que no le vas a querer menos por no estudiar lo que tú esperabas.
Espacio para equivocarse
Parte de crecer es tomar decisiones y asumir sus consecuencias. Si les quitamos esa responsabilidad, les estamos haciendo un flaco favor. Mejor que se equivoquen ahora, con red de seguridad, que más adelante.
Errores comunes de las familias
Proyectar nuestros propios deseos
"Yo siempre quise ser médico pero no pude" no es una razón para que tu hijo estudie Medicina. Cada persona tiene su propio camino.
Comparar con hermanos o primos
Cada hijo es diferente. Que su hermano mayor triunfara en Derecho no significa que sea la opción adecuada para él.
Valorar solo la empleabilidad económica
El dinero es importante, pero no lo es todo. Un hijo frustrado en un trabajo bien pagado no es más feliz que uno realizado en una profesión más modesta.
Transmitir ansiedad
Si tú estás angustiado por su decisión, él lo percibe. Y la ansiedad no ayuda a tomar buenas decisiones. Confía en él y transmite esa confianza.
Cómo facilitar conversaciones productivas
Elige el momento adecuado
No en medio de una discusión, no cuando hay prisa, no cuando está estresado por los exámenes. Busca momentos relajados, quizás durante un paseo o una comida tranquila.
Usa preguntas abiertas
En lugar de "¿Ya has pensado qué vas a estudiar?", prueba con "¿Qué cosas te gustaría hacer en tu trabajo cuando seas mayor?" o "¿Hay algo que te llame la atención últimamente?".
Comparte tu propia experiencia
Cuéntale cómo fue tu proceso de decisión, las dudas que tuviste, los errores que cometiste. Humanizarte le ayuda a ver que la incertidumbre es normal.
Ofrece recursos, no respuestas
"He visto que hay unas jornadas de puertas abiertas en la universidad, ¿te interesa ir?" es más útil que "Deberías ir a las jornadas de puertas abiertas".
Cuando no estás de acuerdo con su elección
Es posible que, después de escuchar y reflexionar, sigas pensando que tu hijo está tomando una mala decisión. ¿Qué hacer entonces?
Expresa tu preocupación sin imponer. "Me preocupa que no hayas investigado suficiente sobre las salidas profesionales" es diferente a "Eso no tiene futuro".
Pide más información. "¿Puedes explicarme mejor por qué te atrae esta opción?" demuestra interés genuino.
Ofrece alternativas. "¿Has considerado también...?" puede abrir nuevas posibilidades sin descartar la suya.
Acepta que la decisión final es suya. Aunque no estés de acuerdo, es su vida y su elección. Tu papel es asegurarte de que decide con información suficiente.
Herramientas para familias
En Ohú ofrecemos un test de orientación vocacional que puede ser un excelente punto de partida para la conversación familiar. Cuando tu hijo conoce su arquetipo, tenéis un marco común desde el que explorar opciones.
Además, los resultados incluyen profesiones y carreras recomendadas que podéis investigar juntos, convirtiendo el proceso en algo colaborativo en lugar de confrontativo.
Recuerda
Tu hijo te necesita como apoyo, no como director de su vida. La mejor orientación que puedes darle es confiar en su capacidad de tomar buenas decisiones y estar ahí para acompañarle, sea cual sea el camino que elija.
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